Auditoría de madurez digital
Mapeo de procesos, detección de desperdicios y puntos ciegos.
- Recogida de datos en el propio puesto de trabajo
- Evaluación según principios Lean
- Informe de auditoría con prioridades
Antes de cualquier cambio sabemos qué pasa de verdad en la empresa. Ayudamos a las pymes a decidir dónde digitalizar y en qué orden. Sin recomendaciones genéricas, siempre concretas para su operación.
La auditoría abre los ojos, la estrategia da rumbo, la gestión de programa mantiene la transformación en marcha. Ningún servicio existe de forma aislada. Llevamos más de 50 auditorías a la espalda y transformaciones acompañadas desde la primera reunión hasta la operación en marcha.
Mapeo de procesos, detección de desperdicios y puntos ciegos.
Arquitectura del estado objetivo, priorización y selección de proveedores.
Dirección del cambio a largo plazo, coordinación de todos los proveedores.
Un procedimiento estructurado que repetimos con cada cliente. Resultados concretos en cada fase, sin sorpresas al final. Y cuando llega con un proyecto concreto, la auditoría no le frena: vamos directos a él.
Estamos directamente en su operación. Hablamos con el propietario, con los responsables de área y con la gente de primera línea. Observamos el trabajo real, fotografiamos, medimos. Revisamos también sus sistemas y registros actuales.
Evaluamos los datos de la operación según los principios Lean. Buscamos desperdicio, esperas, reescritura de datos y errores. Unimos los hallazgos en un conjunto coherente e identificamos las causas, no solo los síntomas.
Se elabora un informe de auditoría con recomendaciones concretas y un plan ordenado por prioridades. Lo entregamos en persona, la dirección de la empresa lo revisa y explicamos cada apartado. Ningún informe para el cajón.
Buscamos desperdicio, esperas, reescritura de datos y errores. Luego los eliminamos de forma sistemática. Lean no es un término de moda, sino un marco concreto para evaluar procesos.
Entendemos los procesos allí donde ocurren de verdad. En la nave de producción, en el almacén, en la recepción. Nada de estimaciones de despacho, sino datos reales de la operación.
Recogida de datos, análisis, propuesta de estrategia. El mismo marco con cada cliente, un resultado siempre concreto y comparable. Un proceso previsible, sin sorpresas en el precio ni en el plazo.
La consultoría no termina con una presentación. Recibe material estructurado que sirve como base para procesos de selección de proveedores, para planificar el presupuesto y para la comunicación interna en la empresa.
Un documento estructurado con el mapa de procesos, la evaluación de la madurez digital y recomendaciones concretas para cada área problemática.
Un calendario de próximos pasos ordenado por prioridades. Tres variantes del estado objetivo con estimación de beneficio y esfuerzo, para que pueda decidir.
Si seleccionamos proveedores de ERP, MES o CRM, recibe el pliego, la matriz comparativa y una recomendación con valoración ponderada.
Material para la dirección de la empresa con el que comunica el plan dentro y fuera. No una reunión de entrega, sino una base para el debate y la decisión.
Todos los resultados son suyos. Si decide finalizar la colaboración, puede continuar por su cuenta o con otro proveedor.
Hablemos de ello. La primera reunión es sin compromiso, nosotros conocemos qué resuelve, usted conoce cómo procederíamos. Sin presión para decidir.